Conocí a Sara el 19 de marzo de 2021 por medio de mi hermano. Todo empezó con mensajes. Conectamos rápido porque teníamos muchos gustos en común, especialmente manwhas. Al inicio hablábamos de cosas simples, pero poco a poco las conversaciones se volvieron más profundas. Empezamos a escribirnos todos los días, a toda hora, y sin darme cuenta Sara se volvió alguien muy importante para mí.
Yo me encariñé demasiado. Pensaba constantemente en ella y me preocupaba mucho por su estado emocional. Era una persona sensible y frágil, así que siempre cuidaba mis palabras para no lastimarla. Hubo un momento en el que me mandó un mensaje de despedida y pensé que iba a hacerse daño. Pasé horas con angustia hasta que respondió. Eso me marcó mucho y desde entonces sentí una responsabilidad constante por su bienestar.
Con el tiempo nos conocimos en persona. Intercambiábamos regalos, cartas y detalles hechos a mano. Empezamos a celebrar cada día 19 como si fuera un aniversario, aunque oficialmente solo éramos amigas. Nuestra relación dejó de ser una amistad normal: había mucha cercanía emocional, pero nada claro. Yo ya estaba muy involucrada.
Eso me afectó mucho. Empecé a sentir que siempre era la segunda opción. Aun así, seguí ahí, defendiéndola y justificando todo. Con el tiempo me di cuenta de que mis sentimientos por ella ya no eran solo de amistad. Cuando finalmente retomamos la cercanía, Sara me dijo que era arromántica, lo que rompió mis expectativas, pero aun así decidí quedarme.
| yo ese |
Aquí es importante aclarar algo: para mí sí fue infidelidad, aunque Karla fuera alguien con quien solo interactuó en línea. No se trata de la distancia ni de si se conocían en persona, sino del límite que se cruzó. Para que Sara llegara al punto de dudar de nuestra relación y considerar dejarme por otra persona, tuvieron que existir conversaciones, confianza, cercanía emocional y sentimientos que ya no me pertenecían solo a mí. Eso rompió el acuerdo implícito que teníamos y quebró mi confianza, aunque ella lo negara después.
Terminamos, y ese periodo fue muy duro para mí. Lloraba constantemente, soñaba con ella todos los días y me costaba seguir con mi rutina. Aun así, tiempo después regresamos. Ella me dijo que había estado con Karla mientras no estábamos juntas, aunque lo justificó como confusión y presión social. Eso terminó de romper la poca confianza que me quedaba.
Después de meses así, decidí terminar. Fue una decisión dolorosa, pero necesaria. Entendí que, a pesar de todo lo que sentí y di, nunca fui la persona que ella realmente quiso.
Ha pasado tiempo desde entonces y todavía hay recuerdos que duelen, personas que me generan ansiedad y situaciones que mi cuerpo recuerda como peligro. Aun así, estoy tratando de mejorar y de entender que no fue mi culpa amar de esa manera.
Esto pues es un resumen de el word de 10 hojas que le hice.
Todavía no supero que me dejó por una virtualita de Argentina y que, mientras yo estaba pasando por uno de mis peores momentos, Karla estaba feliz con mi ex. Aun así, la perdoné (bien migajera 😔).
Así se sintió ella con Karla
(Amor de lejos, amor de pendejos)
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