Esta es la segunda parte de mis desgracias clasificadas, porque aparentemente la vida no quería dejarme ser feliz.
5. Cicatriz en mi pie
Cuando era niña, mi papá vendió su carro, así que iba por la despensa en bicicleta. Un día insistí mucho en acompañarlo, porque mi hermano siempre iba con él.
A medio camino, mi pie se atoró en la llanta de la bicicleta. Fue horrible: se me torció y dolió muchísimo. A pesar de tratamientos y cremas, me quedó una cicatriz que todavía tengo. No me apena; simplemente está ahí, existiendo.
Calificación: 4/10
6. Quemadura
Me pusieron vaselina (no lo recomiendo). En serio, sentía como el infierno en la mano. Estuve agitándola por horas porque el dolor no se iba.
Calificación: 6/10
7. Hongo (otra vez 😭)
Mi peor miedo era que me diera un hongo en las uñas, porque había visto un video y esperaba que nunca me pasara. Amo mis uñas y las tengo largas; cuando las corto, vuelven a crecer rápido.
Pero sí: me dio un hongo en una uña. Me había puesto Gelish por primera vez y no sé qué pasó. Fue horrible: me ardía demasiado el dedo y parecía que se estaba pasando a otro. Me puse cremas, me corté todas las uñas y sentía que mi dedo se estaba pudriendo.
Me dolió mucho que quedara deformado después de eso. Ya no se ven tan bonitas mis uñas naturales, así que ahora me las pinto 😞.
Calificación: 7/10
8. Acupuntura
Nunca me han dado miedo las agujas. Me pusieron cinco en cada brazo y cinco en la cabeza. No me dolió físicamente; lo que dolía era el motivo.
En la escuela tenía una maestra horrible conmigo y con todos. Jamás me he sentido tan estresada en la vida como con ella ni siquiera con maestros más estrictos en etapas supuestamente más difíciles. Sumado a otros problemas que ya conté, tenía la mente llena de miedos y angustias que no podía controlar. Fue un impacto emocional muy fuerte.
Calificación: 9/10
En conclusión: sí, me pasa de todo.
Pero al menos ahora tengo material para el blog.
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