No sé usar Instagram.
No es que no quiera, simplemente nunca aprendí. No entiendo bien cómo funciona ni qué se supone que tengo que hacer ahí. Por eso casi no uso redes sociales. Uso WhatsApp, pero ya nadie sube estados, así que tampoco es como que ahí pase algo importante.
Me gusta Roblox, pero no de una forma intensa. Juego de vez en cuando, cuando tengo ganas, pero no soy de esas personas que están todo el tiempo ahí ni que saben todo sobre el juego. Y creo que eso resume bastante bien cómo soy con casi todo: tengo gustos, pero no los vivo al cien por ciento. No soy experta en nada, pero tampoco estoy completamente fuera de todo.
Siento que he perdido mucho tiempo concentrándome en un solo gusto, pero al mismo tiempo no lo suficiente como para realmente saberlo todo. Mientras estoy enfocada en una cosa, me pierdo de las otras. Y cuando quiero cambiar, me tardo demasiado en decidir qué ver, qué leer o qué escuchar. A veces paso más tiempo pensando qué elegir que disfrutando algo.
Amo las películas, pero aun así siento que no he visto las películas.
Las que “debería” haber visto.
Las que supuestamente te hacen culto, interesante o de buen gusto.
Me pasa lo mismo con la música y los libros. No tengo playlists porque casi no escucho música, y cuando alguien comparte canciones o listas siento que no tengo nada que aportar. Como si mi vida fuera demasiado simple o aburrida para eso. Veo a otras personas hablar con seguridad de artistas, discos, autores, y yo solo pienso que voy tarde, que me falta demasiado.
Algo que sí me gusta mucho es el BL. He leído muchos, pero no necesariamente los que están de moda. No los nuevos, no los que todo el mundo menciona. Y aun ahí me siento atrasada, como si incluso en lo que me gusta no encajara del todo.
A veces siento que no estoy conectada con el mundo virtual porque no tengo una identidad clara ahí. No sé qué me define, qué debería mostrar o qué compartir. No tengo referencias actuales, ni gustos “correctos”, ni una estética armada. Solo estoy.
Y eso a veces pesa.
Porque parece que hoy en día existir en internet es saber, opinar, recomendar, compartir. Y yo no hago nada de eso. No porque no me interese el mundo, sino porque me siento desfasada, lenta, como si todos hubieran aprendido a habitar este espacio menos yo.
No sé si realmente me perdí de muchas cosas o si simplemente nunca me moví al mismo ritmo que los demás. Lo único que sé es que muchas veces me siento fuera, mirando desde lejos, preguntándome si algún día voy a sentir que pertenezco… o si está bien aceptar que mi forma de estar es distinta.
Si alguien que está leyendo esto se ha sentido así alguna vez, no tienes que explicarlo perfecto. Puedes contarlo como te salga, o simplemente decir que también te pasó. A veces leer a alguien más ayuda a no sentirse tan fuera de lugar. Este espacio también puede ser tuyo si lo necesitas.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario